A Ciel se le informa que el castillo de Ludlow abandonado que posee su finca está perseguido por fantasmas y los trabajadores están demasiado asustados como para continuar transformándolo en un hotel, por lo que él y Sebastian se dirigen al castillo para investigar. Allí se encuentran con los fantasmas de dos príncipes que fueron asesinados hace cuatro siglos, Eduardo V y su hermano, Richard. Ciel juega una partida de ajedrez contra Edward V para pasar la noche, pero pierde y Edward reclama a Sebastian como su ganancia. Solo, Ciel resuelve el misterio detrás de los príncipes. Los fantasmas de Edward V y Richard agradecen a Ciel y Sebastian antes de partir hacia la otra vida, y se reanuda la remodelación del castillo de Ludlow.