Rahl el Oscuro y las Mord-Sith logran localizar al Buscador y a la Confesora, justo cuando la pareja está a punto de liberar el poder del Destino, acción con la que el siniestro tirano desaparecería de una vez por todas. Un error durante la explosión de poder deja sin fuerzas a Richard y a Kahlan en las garras de Rahl.