Agnès, devastada por el suicidio de Geneviève, comprende que la novicia no fue la única víctima de Vautrin. ¡Caroline descubre que, en venganza, Charles envió a la pequeña Madeleine a jugar a la zona alemana! Suzanne finalmente comprende las motivaciones de Lucien y le hace un último favor. Pero una vez de vuelta en el hospital, es un shock: ¡Joseph está gravemente herido! Marguerite se entera de que Colin está arriesgando el pelotón por sedición y le ruega al general Duvernet que intervenga...