Nova le pide a Zagato que tenga su turno para tratar de matar a las chicas, y él acepta. En la primera tormenta de Cephiro, las chicas se refugian en una cueva, cerca del santuario del cielo, donde se encuentra otra máquina. Cuando Anaís comienza a preocuparse por Paris, ella saca su comunicador, solo para ser llamada por él. Él les dice que está cerca y quiere refugiarse con ellas. Justo antes de entrar a la cueva, Paris se da cuenta de una niña que yace en el suelo, sosteniendo una hierba. Anaís está emocionada cuando ve la silueta de Paris, pero se aplasta cuando lo ve llevando a una niña. La niña se despierta y se presenta como Selah. Ella comienza a explicar que iba al pie de la montaña, y necesitaba la hierba que tenía para curar la fiebre de su hermano.