A raíz de una explosión en un mercado de pescado, el equipo del NCIS: LA se asocia con un agente encubierto de la DEA para determinar si el incidente es un acto de terrorismo o un trato de contrabando de drogas fallido. Mientras tanto, en Afganistán, Granger y Kensi investigan un accidente de helicóptero que podría estar ligado a su búsqueda permanente del infame fantasma blanco.