Las amenazas de Claire socavan sus intentos de demandar a Gaï-App y a Mark, y pierde todo su apoyo. Mark sigue utilizando el programa espía y sale victorioso, convirtiéndose en Primer Ministro. Desesperada, Claire no tiene más remedio que filtrar en las redes los documentos que incriminan a Gaï-App, por su cuenta y riesgo.