Una estudiante de música aparece muerta en una sala de ensayos. Cuando su profesor también muere, Frankie y Patience se ven sumergidos en el discordante mundo de la música clásica. La atenta escucha de Patience conduce a un espectacular enfrentamiento en la catedral de York, lo que le granjea el respeto de Frankie. Lejos del caso, Patience espera con ilusión su primera cita con Elliot.