El espectáculo de canto de Haizakura y Hōkiboshi es muy popular y las ventas en el Salón del Gato Negro no hacen más que aumentar. A Karasuba, la autómata gerente, le alegra, pero cuando la invitan a cantar con ellas, se siente perdida. Sin embargo, Nagi y las autómatas la animan y poco a poco va aceptando. En ese momento, se produce otro incidente de fuga de autómatas en la Capital Imperial.
Karosuba: «Fui rehecha por el amo, por eso sus órdenes son absolutas».