El arqueólogo, el doctor Knut Holm, será hallado muerto en una excavación. No sólo le dispararon, sino que, curiosamente, le hirieron con un palito de cuchillo dirigido sobre el diafragma - una puñalada similar a la que alguna vez le hicieron los celtas en sus rituales de asesinato. En el curso de la investigación, Angelika y Franitschek se enfrentaron a la esposa tóxica de Holm y a su amante oportunista, así como al amargo tabernero cuyos planes para un revolucionario bio-Las investigaciones de Holm han interrumpido un burdel. En privado, según la confesión de Jan, Angelika está hecha pedazos, pero sigue sin poder creer los hechos.