Después de atender a Segawa, que había colapsado debido a severos mareos por la fiebre, Aoi se las arregla para conseguir que Ryōsuke se encargue de los fotogramas clave para el episodio cuatro. A medida que continúa el proceso de producción, Ema llama a Shizuka, que ahora es una empleada de un restaurante y también una actriz de voz novata, y las dos hacen planes para la reunión mensual del grupo.