Homero pasa la noche de Año Nuevo en la Penitenciaría de Springfield tras ser pillado sobornando a un funcionario. Un detective del FBI le ofrece rebajar su condena a cambio de que se infiltre en la banda de Tony el Gordo para investigarle. Cuando Homero forja un vínculo especial con Tony el Gordo y su familia, se debate entre su obligación con el gobierno y su lealtad hacia su nueva familia. Tras un giro inesperado de los acontecimientos, Tony el Flaco, el primo de Tony el Gordo, busca ajustar las cuentas de Homero, pero acaba enseñándole una importante lección.
La cuenta atrás ya ha empezado: la temporada 29 de South Park se estrena el 16 de septiembre de 2026, es decir, en apenas 14 días. Para una serie que ha construido su leyenda reaccionando a la cultura pop, la política, las redes sociales y las contradicciones de la sociedad con una velocidad casi temeraria, esa fecha no es solo un regreso más al calendario televisivo: es la promesa de que Trey Parker y Matt Stone tienen nuevas víctimas en el punto de mira. Y, como siempre, lo más divertido es preguntarse qué tema será el primero en caer.
Si eres de los que vieron South Park durante años pero se bajaron del tren en algún momento, no hace falta un máster para volver. La premisa sigue siendo tan simple como explosiva: Stan Marsh, Kyle Broflovski, Eric Cartman y Kenny McCormick viven en un pequeño pueblo de Colorado donde lo absurdo, lo ofensivo, lo incómodo y lo políticamente incorrecto se mezclan con una precisión satírica que pocas comedias han mantenido durante tanto tiempo. No es una serie de animación para niños, aunque sus protagonistas lo sean; su humor funciona precisamente porque utiliza la mirada infantil para desmontar las hipocresías adultas.
Lo esencial que conviene recordar antes de la temporada 29 es que South Park ya no es únicamente “la serie de los cuatro niños diciendo barbaridades”. Con el paso de las temporadas, personajes como Randy Marsh, Sharon, Sheila Broflovski, la madre de Cartman o los habitantes recurrentes del pueblo han ganado muchísimo peso. La serie ha ido alternando episodios más independientes con tramas que se estiran durante varios capítulos, sin perder esa capacidad de volver al status quo cuando le conviene. Si vienes de comedias como Rick and Morty, Family Guy, American Dad!, Futurama o incluso The Simpsons, aquí encontrarás una energía más agresiva, más pegada al titular de la semana y menos interesada en caer bien.