La 58 estando de patrulla localiza el Bacchus, una nave que es como Las Vegas, Nueva York y el reino de Oz a la vez; una cita con el relax y la diversión. Pero los miembros de la 58 que se encuentran muy cansados tienen que seguir adelante con su patrulla que ya es la cuarta en muy poco tiempo y los tiene muy cansados. En esto unas naves chigs los atacan y la nave de Cooper resulta dañada y él herido.
McQueen le solicita al comodoro Ross que les de un descanso a sus hombres antes que se desmoronen. Pero cuando McQueen va al hospital en busca de Cooper al que ya le deben dar el alta se entera que a su marine le han dado unas píldoras verdes para el dolor que no son más que pirafetaminas pero para los invitro son una droga y les vuelve adictos.
El comodoro ante la situación personal de toda la 58 les otorga una nueva misión, un permiso de 48 horas en el Bacchus para todos incluido el coronel McQueen que también parece agotado tras tantos días de tensión.