Como el prisionero explica la forma en que es 'un novelista que escribe en la realidad', un extraño ser que lo acompaña atrapa Shinjuurou en una visión en la que hay una cámara de rodaje de una película sobre una guerra que nunca ocurrió. Como Shinjuurou se convierte en curiosidad acerca de si el director tiene que ver con una de las actrices, se tiene la sensación persistente de que hay un misterio que hay que resolver.