El día no empieza nada bien para el comisario Beissl. Su hija María está besuqueándose con un hombre delante de la puerta, que resulta ser Toni, su casero, el agua de la casa vuelve a estar fría y, además, le llaman para investigar una misteriosa muerte. Una clienta del salón de belleza de Eveline Schober ha fallecido repentinamente durante un tratamiento. La forense Sonja Bitterling pronto se da cuenta de que la causa ha sido un shock anafiláctico. En resumen: la fallecida era alérgica al veneno de abeja. Muy pronto, la egocéntrica becaria Kim Oleg se convierte en el centro de atención de los investigadores. ¿Ha utilizado por error la jeringuilla equivocada? Entonces solo se trataría de un accidente. Pero entonces Jerry descubre, con la ayuda de Johanna, que Eveline Schober no lo cuenta todo a los investigadores. Además, Max ya ha salido con la atractiva propietaria del salón.