¡Sorpresa matutina para la señora Maierhofer! De camino al ayuntamiento, encuentra el cadáver de un hombre apuñalado en su coche. Cuando Jerry Paulsen quiere pedirle a Sophia Strasser que lo acompañe al lugar del crimen, no da crédito a lo que ven sus ojos. La policía lo espera vestida de civil. Y Max empuja su escritorio al pasillo... ¡Sophia Strasser por fin es comisaria! Los dos tienen un caso difícil entre manos con Thea Stoll, la exmujer del asesinado, y sus dos hijos adoptivos adultos, Anna y Nico. Todos tienen coartada para la hora del crimen, según ha determinado el nuevo forense, el Dr. Phillipp Hartmann. Pero Beissl descubre algunos secretos oficiales en una reunión conspirativa con la señora Maierhofer. La detective aficionada soborna a su colega Rudi con una botella de vino que le ha regalado su jefe Grosser para que le entregue las grabaciones de vídeo del ayuntamiento del día del crimen.