Phobos envía monstruos cambiaformas a Meridian para que se hagan pasar por las Guardianas y las desacrediten, con el fin de que Elyon pierda la poca confianza que le queda en sus amigas. Mientras las verdaderas Guardianas combaten a sus malvadas dobles, Cornelia y Caleb intentan convencer a Elyon de que Phobos solo la quiere por su poder, pero ella se niega a escuchar. Sin embargo, Caleb hace algo que sacude la fe de Elyon en su nuevo hermano: se inclina ante ella. Desconcertada por este gesto, Elyon comienza a sospechar que Phobos no le está contando toda la verdad.