Beelzebub está en un estado en que no deja de orinar y acabará inundando la ciudad. Hilda logra parar la situación temporalmente con un pañal interdimensional, pero para detener la situación por completo, Oga decide ir a comprar un pañal super absorbente que ha visto anunciado por televisión.
Tras ir al supermercado y descubrir que los pañales están agotados, son tomados como rehenes por un grupo de atracadores. Oga aprovechará la oportunidad para comprobar si estos delincuentes son lo bastante malvados como para relevarle al cuidado de Beelzebub.