Oga se da cuenta de que tiene una extraña marca en su brazo y Hilda le rebela que se trata del hechizo Zebel, un símbolo del contrato entre él y Beelzebub y que éste irá creciendo según Oga vaya derrotando a más oponentes.
Buscando deshacerse de la marca, Oga decide dejar de luchar con el deseo de que la marca se irá haciendo cada vez más pequeña.
Mientras tanto, otro delincuente, Tatsuya Himekawa, contrata unos delincuentes para secuestrar a Hilda y a Takayuki para llamar así la atención de Oga.
Usando el poder de Alaindelon, Oga se infiltra en la guarida de Tatsuya y comienza a derrotar a sus hombres al mismo ritmo que la marca de su brazo va creciendo.