Sakura, su papá, su hermano y Yukito salen de vacaciones (Tomoyo no pudo viajar con ellos por tener una presentación con el club de coro al que pertenecía) y se dirigen a una casa de campo que les habían prestado por un tiempo. Al llegar, Sakura decide ir un momento de paseo con Kero hasta que los demás regresen de compras. Mientras pasean, descubren que casi al lado de su casa había otra casa más grande y más bonita con un amplio jardín. En ese momento, un amable señor aparece y la invita a tomar té.