El juez de Lancre está desesperado por descubrir la ubicación del Akelarre, mientras que Jeannette, aceptando finalmente su regalo, organiza los preparativos en secreto. Liberada de los asaltos de D'Urtubie, Catherine decide declarar sus sentimientos por Madeleine. Pero lo peor está a punto de suceder cuando de Lancre confía a Cariel una nueva misión que le acerca más al carnicero que al médico.