La Unidad Uno persigue al sospechoso de la caída, Takumi Yonehara, ejecutivo de Transportes Hyper, hasta una zona abandonada; pero lo encuentra muerto. Arata y Kei ignoran órdenes de la jefa Shimotsuki y van tras el autor intelectual, Sasagawa, al Aeropuerto de Ariake, ahí dos hombres se interponen en su camino: Shinya Kogami y Nobuchika Ginoza del Ministerio de Relaciones Exteriores.