Nicholas Rush y Chloe Armstrong sufren pesadillas después de su paso por la nave extraterrestre, y Rush sospecha que un dispositivo de rastreo puede haber sido colocado en el casco de la Destino, porque está convencido de que los aliens están más interesados en la nave que en ellos y que la siguen desde antes de que ellos acabaran allí. Más tarde, un grupo disidente del equipo civil de la Destino ejecuta un golpe, dejando sin el control al personal militar, con consecuencias que amenazan vida de los pasajeros de la nave.