Tras ser reclutados por Aramaki, Kusanagi y su equipo comienzan a operar como la Patrulla Especial Acorazada Antidisturbios. Un virus infecta el cibercerebro de la intérprete del ministro de Asuntos Exteriores. Aramaki sospecha que el coronel Malles, exiliado en el país, intenta interferir en una reunión secreta y ordena a Kusanagi rastrear el ataque y hallar al culpable.