Yves viaja a Miami y los pistoleros van tras sus pasos como venganza por las veces en que les ha dejado plantados. Allí se encuentran con un contrabandista argentino y un concurso de tango. Yves consigue hacerse su pareja de baile, al tiempo que los pistoleros intentan inscribirse en el concurso, con lamentables resultados... hasta que aparece El Lobo. Aplaudido por los espectadores de más edad, Frohike nos muestra su pasado tanguero.