En el baño de un club nocturno aparece el cadáver de un chantajista profesional, conocido por Byers de su época universitaria. Los chicos se ponen a investigar y encuentran sus gafas en las que descubren una cámara en cuyas grabaciones la última imagen que aparece es ni más ni menos que la del Director Adjunto del FBI Walter Skinner y sospechan que es el asesino. Antes de publicar la noticia quieren asegurarse y comienzan a seguirle. Mafiosos rusos, una bella mujer, cámaras de alta tecnología y un perro enamorado de Langly se cruzarán en su camino donde no se sabe quién miente, quién dice la verdad y si la gente es lo que parece ser.