Mientras la flota se acerca a la nebulosa el juicio de Baltar comienza, lo que desestabiliza todo movimiento en las naves. Algunos comienzan a pensar que el Doctor es una divinidad y en el juicio, Apolo acompaña a Lampkin en la defensa. Allí harán que Tigh y la Presidenta testifiquen sacándoles todo lo que puedan en su beneficio. El Coronel y otros pasajeros de la Galactica comienzan a oír una extraña música.
Además, los Cylon están siguiendo a la flota por lo que hay que preparar un plan para distraerlos.