Pierre Clemente inicia un proceso de divorcio cuando su esposa, Marianne, y su negocio familiar se ven implicados en un escándalo de narcotráfico. La abogada Josephine Karlsson es llamada para defender a un hombre acusado de actos brutales de tortura. Gilou pierde el control de su adicción a las drogas, poniendo a prueba la lealtad del jefe, el capitán Laure Berthaud.